
Llegue a San Miguel de Tucumán, luego de un viaje de 14 horas desde Buenos Aires en un micro de la empresa Flechabus, en un muy lindo coche cama, que se estiraba 180º, pero no dormi muy bien, creo que por el peso del bolso cargado el día anterior.
Al llegar llovia y hacia bastante frio, lago que no esperaba, despúes de tantos avisos de lo caluroso que supuestamente era esta ciudad, pero así son las cosas.
Luego de tomar un taxi me registre en el hotel donde teniamos la reseva, llamado Hotel Presidente, ya que despúes de mucho buscar era el que más o menos habia quedado en la lista (sino eran precios aún más caros). Supuestamente es un 4 estrellas, pero no llegaba a esa categoría, sino un 3 para mi, pero bueno por su precio si estaba bien.
Despúes de acomodarme, mirar la tele y esperar que pare de llover, decidi salir a conocer la ciudad, o al menos su centro. Por suerte comenzo a salir el sol y pude pasear por los edificios principales que rodean plaza principal ayudada por mapas que habia obtenido en ferias de turismo, pero además, como en Tucumán estan haciendo una fuertisima campaña para aumentar el turismo, en cada lugar historico o con algo interesante para ver, hay carteles indicadores con todas los datos para que puedas hacerte tu propio mini city-tour, esto, es la primera vez que lo veo en las ciudades de Argentina tan bien hecho y me llamo bastante la atención.
Fui a pasear por la peatonal donde esta la Casa de Historica de Tucumán (hace poco tiempo la hicieron peatonal, supongo que también por esto del turismo) y a averiguar los horarios y precios para las visitas. Asi ya algo cansada me sente a comer una chala y una humita con agua en uno de los pocos bares que a esa hora de la sieta estaba abierto y luego corri a buscar a Leo a la terminal de buses.Juntos fuimos luego de dejar las cosas en el hotel ya meternos un ratito a la hermosa pileta del hotel que a pesar del frio del día aún conservaba el calor de los días anteriores donde habia hecho unos 45ºC. Luego de cambiarnos salimos rapidamente ya que era casi las 19 hs a reservar para hacer la excursión a las Ruinas de Quilmes que pensabamos hacer al día siguiente.
Como solo eramos dos la agencia nos llamo a un auto particular que nos hizo el circuito, pero era lo mismo si contactabamos con los taxistas que nos ofrecieron el mismo servicio en el transcurso del día. Sin embargo no nos llevarian hasta las Ruinas de Quilmes ya que se encuentran tomadas por los habitantes de los pueblos autoctonos por reclamos que luego contare, asi que muy a nuestro pesar decidimos para no perder tanto el día además de ir a Tafí del Valle llegar hasta Cafayate en la provincia de Salta, no porque no nos gustara conocer este pueblo, sino por las enorme distancia que implicaba, ya que sabiamos que hariamos mas de 450 km en un solo día y no queriamos pasar semejante paliza, pero bueno, solo se vive una vez.

Para completar nuestro dia nos fuimos a ver el espectaculo de juego de luces y sonidos que se da por la noche en la Casa Historica de Tucumán (bastante lindo por los 5$ que cuesta) y de ahi a comer a un lindisimo restaurant donde comimos chivo y escuchamos las interpretaciones del pianista del lugar que incluso hizo a pedido "Garganta con Arena" de Cacho Castaña...una delicia.
Luego a la camita que nos esperaba un largo, largo día



